Acabamos de llegar de un viaje por Italia, en el cual visitamos Bolonia y nos alojamos en el Palazzo de Trevi. Realmente, una elección muy afortunada.
El emplazamiento es bueno, relativamente cercano a la Piazza Maggiore y a los principales atractivos turísticos. Nuestra habitación, un apartamento en la planta baja con un pequeño patio, era muy acogedora, tranquia, realmente perfecta. Se nota que los propietarios cuidan al máximo todos los detalles; ademas de contar con todos los amenities necesarios en el baño, también disponía de zapatillas y albornoces. Una estupenda botella de vino de la zona, por cortesía del hotel, nos estaba esperando a la llegada. El desayuno, incluído en el precio, ofrecía además de bollería variada y tartas, embutidos, fiambres....muy, muy bueno....y una maravillosa terraza para tomarte el café al sol de la mañana. El personal, realmente amable!!!
No puedo más que aconsejar la estancia en este hotel del que no tengo ninguna queja.






